jueves, 25 de agosto de 2022

Multiversos y metaversos

Hay pruebas claras de que después de nuestro sistema solar hay otros sistemas solares parecidos. Aunque los planetas, por ser cuerpos oscuros no poseedores de brillo propio no puedan verse a simple vista, basta una mirada al cielo para constatar la existencia de incontables soles, tan lejanos a nosotros que se ven como puntos brillantes.

Todas las estrellas que podemos ver a simple vista forman parte de nuestra galaxia, pero hay también pruebas claras de que existen otras galaxias, ya que por lo menos un par, se pueden ver remotamente como un cumulillo de estrellas para los que tienen buena vista, y con telescopios simples para el que no.

Se cree que la suma de todas estas galaxias forma nuestro universo, y se cree que mas allá de lo probable, existen muchos otros universos, de posibilidades impredecibles.

Yendo en sentido contrario, es decir, no hacia el cielo y el universo, sino hacia nosotros mismos, muy profundo en nuestra mente, existen también incontables universos, quizá mucho mas simples, pero también mucho menos estables, ya que pueden ser creados y destruidos en el segundo en que se imaginan y luego se olvidan. El recuerdo mismo es un universo donde se repiten acciones de otro tiempo con objetos, entornos y personas. Demás hablar de los universos pensados por la imaginación, como en los cuadros de Dalí, Picaso o Munch. Seguro que aparte de las pinturas, hemos pasado incontables universos que estos genios pensaron y nunca pintaron, y que hasta pudieron olvidar. Estas imágenes imaginarias de mundos pensados pueden imaginarse como esas buenas ideas que se nos ocurren mientras disfrutamos de un buen fumar y que luego nunca logramos escribir, pintar o plasmar en físico.

Con el avance de la informática, se esta avanzando en la creación de universos mucho más complejos que un cuadro de un pintor surrealista, obra de imaginaciones participativas donde ya no sólo el programador crea, sino también los usuarios a través de herramientas que se lo permiten. Los multiversos informáticos enlazan montones de pequeños universos, creaciones de usuarios que plasman a su vez ideas albergadas en sus mentes.

Pero están realmente estas ideas "albergadas" en las mentes de esos usuarios o son sólo una imagen de universos existentes en alguno de nuestros universos, galaxias, o sistemas solares en la nuestra? ¿no es acaso, todo lo imaginable, posible?

Asi como nuestra mente reproduce partes del pasado en un espacio desconocido y sólo visible para nuestra única conciencia, nuestra mente puede -y esto es otro hecho indiscutible- proyectar posibles futuros de acuerdo a la calculación de posibilidades en una forma matématica que cada cual puede realizar sin el más mínimo esfuerzo de cálculo de la manera en que la conocemos por la ciencia.

¿Quién no ha vivido el capítulo en su vida, en el que algún objeto frágil cae, y mucho antes de este romperse, visto el objeto roto en su imaginación?  O aún mejor; muchos vemos -en pocos segundos- varios escenarios: si agarro antes al objeto en caida, si el objeto cae por algún lado fuerte o en algún piso suave y por ende no ser rompe, si se parte en dos, tres miles de pedazos, etc.

Cada uno de estos mundos posibles existieron por fracciones de segundo en nuestras mentes, por lo tanto, existieron. Y si por ahora nuestro mundo existe, cuando deje de existir será simplemente un mundo que existió por un tiempo en el universo, igual que los mundos posibles del objeto que cae en nuestras mentes.

Esto podría tener una relevancia en el tiempo: si el mundo existe por un largo tiempo es más relvante que el de corta existencia, pero esta relevancia sólo tendría sentido si existe una inteligencia capaz de diferenciar las lineas de tiempo además de tener conciencia de las existencias de estos mundos. Según esta ley, decimos: "nuestro mundo existe y tu mundo de la taza cayendo no", sólo porque:

- nuestro mundo es perceptible a más conciencias

- esta percepción permanece en esas conciencias por más tiempo

Supongamos que el acto del objeto cayendo, sucede en una fiesta o acto: un interlocutor frente al público, bota accidentalmente un vaso de agua desde el púlpito. Cada presenciante del acto se creará una representación del futuro a su manera, aunque no existan demasiadas posibilidades, por lo que varios, se crearán una representación bastante semejante, y algunos quizás, iguales. 

En este caso, la condición 1 se estará cumpliendo. Ahora que de todas estas proyecciones que los presenciantes se crearon del futuro del mundo, una se corresponderá con lo que llamamos "la realidad", y será observada por nuestros sentidos: observada por nuestros ojos, escuchado el estallar de vidrios por nuestros oidos, y quizás si estabamos cerca, salpicados con un poco de agua. Esta realidad, será más fuertemente almacenada en nuestros recuerdos que todas las proyecciones previamente realizadas

Si muchas de las proyecciones realizadas por el auditorio, coinciden con "la realidad" entonces estas proyecciones también -aunque no sólo- permanecerán más tiempo en nuestros recuerdos, sólo porque la idea será "fortalecida" por la percepción sensorial de la idea anteriormente imaginada. 

Pero esto no resulta una ley absoluta. Podría resultar que algún presente morboso, jocoso o simplemente imaginativo se imagina otra realidad, que no olvide facilmente, que luego dibuje además y transmita a otros, por ejemplo en una película, donde el interlocutor deje caer su vaso sobre su pie, y salga saltando en un sólo pié dando gritos escandalósos de dolor y se acabe la función. Este mundo posible no real resulta cumplir las dos reglas de arriba, aunque la calidad de la realidad sea extraña: una realidad ficticia, representada, aunque posible.

Y si todos los mundos posibles existen en la realidad en un espacio infinitamente grande, y nuestra tarea es descubrirlos y crearlos? 

Supongamos que viajamos en el tiempo y el espacio por una cantidad infinita de tiempo que pudiéramos acortar a través de algo como agujeros negros o de gusano y al fin llegamos a otro sistema solar y otra tierra como la nuestra donde aparcamos nuestra nave y visitamos a la gente. Podría ser que en esta tierra todo es absolutamente igual, y todo lo fue también, con la excepción de que en esta tierra el vaso sí cayo sobre el pie de este hombre.

Aunque parece que el tiempo es lineal, el futuro nunca nos lo parece. Siempre proyectamos "posibilidades", porque sólo una será resultante de lo que llamamos "la realidad", que no es otra cosa que el presente. Parece ser, que solo la inteligencia es capaz de captar estas "otras realidades" que el presente no capta, pero que existen en nuestras mentes. Estas "otras" serán tratados como recuerdos fallidos o fantasías, formando parte de el universo de la fantasía o lo fantástico. 

tiempo - mundo = la realidad (el ahora) + lo posible (el futuro) + lo fantástico (lo imposible) 

¿dónde va lo que pudo haber sido?

Todo lo que imaginamos permanece, a no ser por una exteriorización voluntaria, en nuestras mentes. La mental-exteriorización es la realización de imitaciones físicas o cognitivas (p.e. textos) del contenido de la imaginación. En este sentido es importante la programación de computadoras, que nos permite crear universos virtuales, donde, por ahora, la gente se reune para jugar. Dentro de un trabajo comunitario, donde unos crean algoritmos, programan, diagraman, grafícan, otros juegan y contribuyen con sus acciones, personajes, espacios y objetos.

Hasta ahora, estos universos virtuales, son dependientes de sistemas computacionales que a su vez son dependientes de nosotros. Si un día la humanidad dejara de existir, estos sistemas, terminarían en algun momento muriendo también. Pero mientras existan, existe también dentro de ellos un universo con sus propias reglas, p.e. de gravedad, o de vida o muerte (p.e. no morimos para siempre). Teóricamente, podríamos crear universos virtuales tan complejos como el mundo mismo, con formas de vida, reglas de evolución, formación de mundos etc.